OPINIÓN| Actualmente vivimos en un mundo contaminado, donde cada año mueren más de 6 millones de personas debido a la polución. Países como China o Estados Unidos, primeras potencias mundiales y más contaminantes del mundo, intentan reducir sus emisiones de efecto invernadero, pero ¿es ya demasiado tarde, hay alguna solución?
El ritmo tan acelerado del anterior y este último siglo han hecho que aumente los gases de efecto invernadero de manera exponencial. Ante estos hechos, el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas, anunció en una cumbre recientemente: «Si no reducimos rápidamente las emisiones de CO2 y de otros gases de efecto invernadero, nos veremos abocados a un peligroso aumento de la temperatura hacia finales de este siglo, muy por encima de la meta fijada en el Acuerdo de París sobre el cambio climático».
Son muchas las medidas que se intentan poner en marcha contra el cambio climático, pero para poder frenarlo se necesita una población volcada con el problema. Por consiguiente, para conseguir esto, se necesita una sociedad educada.
La educación ambiental, según la DEA (Dirección de Educación Ambiental), es un proceso de formación que permite la toma de conciencia de la importancia del medio ambiente, promueve en la ciudadanía el desarrollo de valores y nuevas actitudes que contribuyan al uso racional de los recursos naturales. Por otro lado, para Ramón Tamames, premio nacional de medio ambiente, es “un intento de explicar qué podemos enseñar y qué debemos aprender para disfrutar de un entorno mejor y para transmitir un mundo más hermoso a las generaciones venideras”. De estas de definiciones se puede inferir que la educación ambiental es uno de los pilares básicos que necesita una sociedad para que pueda seguir desarrollándose en el futuro. Concretamente en España, más de 70 organizaciones medioambientales presentaron en el Congreso una propuesta para formar parte del Pacto por la Educación para enseñar en las aulas medidas contra la contaminación. Pero, actualmente, no ha habido ninguna resolución.
No sabemos cómo será el mundo del mañana, pero si queremos estar en él deberemos cuidarlo, mantenerlo y sanarlo. La educación ambiental es totalmente necesaria, solo se puede proteger al medio ambiente a través de su concienciación.
