ENTREVISTA |El urbanismo es un factor clave para el cuidado del medioambiente. En su mantenimiento serán determinante las nuevas construcciones, por lo que lo que convendrá que los jóvenes arquitectos sean conscientes de ello. ¿Son ellos conocedores de la situación actual? ¿Están informados y preocupados por estas cuestiones medioambientales?
Conocemos a Iñaki Sobejano, un joven de tan solo 19 años que estudia arquitectura (tercer curso) en la Universidad Politécnica de Madrid. El navarro nos informó de la situación actual de está profesión en relación con el cuidado medioambiental.

¿Crees que la arquitectura, como el resto de las profesiones, está cambiando?
Sí, claro, está cambiando. Como en el resto de las profesiones, no se vive ajeno a la realidad medioambiental. Entonces, evidentemente, está cambiando porque, además, en el siglo XX se ha dado un proceso de muy poco respeto medioambiental. Ahora, más que cambiando, en realidad se están rescatando y volviendo a técnicas de construcción y materiales que se empleaban en el pasado que eran muy eficientes, que servían perfectamente para la construcción y para el bienestar humano. Se está volviendo a lo que se hacía antes. La evolución está siendo muy rápida.
¿Existe una arquitectura orientada a respetar el medio ambiente?
Por supuesto que sí, de hecho, se llama arquitectura bioclimática, es diseñar los edificios teniendo en cuenta el impacto medioambiental que va a tener y estudiar, antes de hacer un edificio, los movimientos solares, la vegetación, las lluvias, el entorno. Con todo eso se determina qué diseño va a tener menor consumo de energía. Por ejemplo, si en España orientas una persiana hacia el sur, entrará mucha más luz y sol. Si quieres hacer un edificio en el Norte que absorba el calor, deberás tenerlo en cuenta. Y lo mismo, pero en sentido contrario ocurrirá por ejemplo en Málaga. Se produce un cambio brutal en la temperatura interior de los edificios.
¿Ves posible un cambio en un plazo corto de tiempo? ¿O por el contrario tendremos que esperar para ver resultados?
A muy corto plazo porque ya se están consiguiendo edificios con un impacto monumental 0, que la misma energía que produce es la que se está consumiendo. Principalmente la energía que se ahorra es en calentar y enfriar espacios, como ya he comentado anteriormente, pero, sobre todo, colocando unos aislantes térmicos bastante avanzados que se han empezado a usar hace cuarenta años.
¿Los edificios que se diseñan actualmente están orientados para hacer un consumo responsable por ejemplo de la energía?
Como comentaba anteriormente, ya hay edificios que tienen consumo 0 y la conciencia ecológica que hay ahora es mucho mayor. Los edificios se diseñan para que consuman lo menos posible. Ya no solo por conciencia, sino por obligación legislativa. Se está colocando paneles, se desarrollan nuevos materiales, se colocan de manera eficiente… Sin embargo, hay muchos arquitectos de reconocido prestigio que no diseñan los edificios orientados al ahorro energético, pero la conciencia mayoritaria es que se hacen edificios eficientes desde este punto de vista.
¿Podrías poner algún ejemplo?
En rascacielos, la tendencia es construirlos todos de cristal, pero es malísimo porque el cristal absorbe mucho calor y durante el verano hay que tener al máximo los aires acondicionados, lo que consume mucha energía; en invierno también hay que utilizar los de calor por toda la radiación que se escapa, porque el cristal no es buen aislante.
¿Qué leyes y medidas se están buscando para preservar el medio ambiente?
La mayor medida que existe actualmente es la creación de bioregiones. Consiste en un espacio que se analiza, se extraen las poblaciones humanas, el entorno, la naturaleza y se crea un área de protección en la que convive el ser humano y la naturaleza. En España, la única que hay en este momento es Vitoria, pero se está intentado implantar. Es difícil porque tendemos a explotar todo el territorio.
¿Y con los edificios?
Las leyes están bastante claras. Se obliga a poner una placa solar con un mínimo de metros cuadrados construidos, también a separar el agua de lluvias de las aguas fecales… Por ejemplo, el aislante que comentaba tiene un mínimo legal 10 centímetros de grosor en todos los edificios. El problema está en el incumplimiento de todas estas leyes.
¿Hay posibilidades de encontrar nuevos materiales que disminuyan la contaminación?
Los materiales que son más beneficiosos en los edificios son bastante contaminantes a la hora de construirlos, como el poliestireno. Son materiales más beneficiosos, pero conseguirlos conlleva un gran gasto energético y de contaminación. Antes hablaba del regreso a materiales y técnicas de construcción anteriores. Se están recuperando materiales, especialmente en España, del siglo XIX que funcionan correctamente y contaminan menos. El arquitecto africano Francis Kéré utiliza todos los materiales tradicionales para hacer una arquitectura tremendamente eficiente.
¿Qué ejemplos de arquitectura sostenible conoces que se estén llevando a cabo?
Conozco uno en Shangay, en China. Es un centro comercial que tiene una torre que produce exactamente la misma energía que consume. Es de extrañar que sea China. El resto están en Europa. Por ejemplo, en Frankfurt, la Torre Commerzbank, en la que ocurre lo mismo. También existe una peluquería que tiene la corriente diseñada de forma que en verano creaba corriente para ventilar y en invierno creaba corrientes internas para preservar el calor.

Por último, desde tu punto de vista, tanto en la profesión, como en los jóvenes de tu generación, ¿crees que hay conciencia con el cuidado del medioambiente?
Sí hay conciencia, eso se ve reflejado en los nuevos proyectos de gente joven y en la cantidad de nuevos proyectos comunes que están apareciendo últimamente impulsados estos. Los nuevos arquitectos ya han crecido en un tiempo donde hay una preocupación ambiental y esto lo reflejan en sus proyectos.